Sibarita, Aventurero y Enamorao

La Maravillosa Vida de Monseur Rorró.
LA EPOCA EN QUE VIVÍ DOS VIDAS
Siento mucho la tardanza, pues me he quedado dormido con mi libreta apoyada en mi atlética barriga. los años no llegan solos, a mi edad y después de varias vidas muchas cosas cambian, o tal vez mejoran. Eliges mejores vinos, eres mas observador, te gustan los buenos quesos… Cuanto lamento que mis ancestros tuvieran que comer ratones para probar los quesos maduros!.
Hoy les contaré la historia de la época del brillo, los maravillosos años 20. Como soy un gato melómano me niego a escribir una línea más sin una buena canción, les propongo Jealousy de Menuhin & Grapelli en esta ocasión, un remastered 2009 con toques de jazz maravillosos; seguro disfrutarán más de nuestros vinos y nuestra conversación, pues si bien no es un tema de la época es tan deliciosa en sonidos que es tan encantadora como atemporal… No puedo evitar los fuertes ronroneos, que para los humanos serían suspiros. Además a mi lado está una gata candonga, coqueta, elegante y voluptuosa: Cocó Canela. Ahora si ya acomodado en mi sillón y con mi copa de vino les contaré lo que viví en esos glamorosos días.
Para empezar les diré que había abundancia infinita. Norte América se encontraba en una época próspera que como siempre ha pasado, influía la moda y muchos segmentos mas. Llegó entonces el consumismo, la gente estaba loca por las compras, las mujeres alargaron el collar y subieron la falda, hubo menos corsé, mas plumas y los flecos… esos flecos, esos flecos que delataban los tongonéos de aquellas rubias platinadas; Sombreros, guantes, carteras, estolas, broches, abrigos por doquier, qué nostalgia me dan tantos lugares para esconderme y tantas texturas para acariciar mi lomo. Ahora esta onda minimal tiene mis nervios de punta, ya no hay color, ya no hay perlas, no hay terciopelo ni brillo, no hay baúles llenos de tesoros textiles y una que otra carta oculta con foto y un corazón… pobre de mi! Rasos, sedas, muselines, encajes y tafetanes, que decir de los canesú, recuerdo a mi musa Cocó Canela, una gata de ojos claros que con sutileza y gusto usaba el escote en V, para gatas mas auténticas traje sastre con toques de hombre, Cocó Chanel en su esplendor, a humanas y gatas valientes con gran carácter inspiró, se cortaron el cabello, la asimetría llegó, la imaginación voló y la manga sisa triunfó.
Lo se, qué nostalgia da tanto esplendor, por qué creen que me gasté dos vidas allí!. Si han quedado antojados o nostálgicos como yo les sugiero ver el Gran Gatsby, Chicago y la vida de Cocó. Nos vemos pronto, Múltiples viajes, aventuras, restaurantes, coqueteos y mas les espera en este blog.